Capítulo
I
HISTÓRIA
E UTOPIA
O
impossível é algo que também deve ser descoberto
essa
é a razão pela qual a história é tanto história
das
possibilidades
como história das impossibilidadeshu manas.
Franz
J. Hinkelammert
LA
CULTURA DE LA INCERTIDUMBRE
Leon
Pomerantz
Cada
vez que usemos la palabra cultura,lo haremos en su acepción más
amplia:estaremos hablando de las prácticas físicas y mentales
más específicas,de la calidad y alcances de un pensamiento,de
sus recursos intelectuales,del equipamiento que las circunstancias le
han permitido obtener;incluiremos en cultura las modalidades más
peculiares de la emoción.También observaremos por la negativa,considerando
que una cultura puede definirse por sus limites y exclusiones,por lo
que no piensa o no está dotada para pensar,por aquello que pide
su atención y aquello que la deja indiferente,por las emociones
que desconoce y los senti mientos que no se incluyen en su acervo.Este
abordaje que podría ser llamado negativo/positivo nos parece
útil para entender la cultura en el caso actual.Someramente diremos
de algunas de sus articulaciones con fenómenos sociales de que
recibe influencias y que conforman su clima,y que por cierto incluyen
herencias que permanecen y sue-os que no se resignan a dejar de ser
lo que son.
Diremos
que el tiempo que vivimos es tiempo de incertidumbre;de ella nos serviremos
para unas consideraciones que la incluyen y la exceden.Tendremos que
mencionar conductas y decir de un cortejo de sombras que acompañan
el viivir in-cierto.Un vivir que ronda nuestro cuerpo y se nos cuela
e implanta en las honduras, problematiza nuestras decisiones,apesadumbra
nuestros sueños.Uno que es vivir sobre un suelo estremecido,ausente
de toda y cualquier estabilidad, zancadillla que nos quiere sorprender.Estamos
en el tiempo de la desestabilización psicológica cuyos
frutos son la depresión,el sentimiento de inutilidad,la auto
minimización.Y en el limite el delírio y el suicidio.Este
es el mundo de los hambrientos de pan y los sedientos de paz interior.Un
teórico de la comunicación (Paul Watzlawick)lo vió
asi: "La desesperación existencial es la penosa discrepancia
entre lo que es y lo que debiera ser".Lo que es,digamos,y digámoslo
con suavidad,dista de complacernos; lo que debiera ser se pierde en
la opacidad de ilusiones sin ilusión. A diario se derraman miriadas
de imágenes y voces aturdidoras:nos hablan de transformaciones
que vienen ocurriendo en los variados ordenes de las colectividades
humanas. Escuchamos globalización, globalización. Quien
puede ignorar que todo hierve,que nada es como fue,que la conmoción
incluye la economia y las finanzas,el trabajo y el hogar,el amor y la
família,la información y la comunicación.La mayoría
de las personas asiste aproximadamente estupefacta a acaeceres que no
se dejan facilmente pensar pero que nos tocan y nos hostigan.Figurantes
de un gigantesco teatro,hechos brutales y hechos nímios,todo
mezclado en un vendaval de imágenes y voces,empequeñecen
la posibilidad de conectarlos y otorgarles un sentido.No se debe ocultar
que con frecuencia nos faltan los instrumentos intelectuales,nuevas
categorias del pensar,constelaciones conceptuales adecuadas para evaluar
lo que está viniendo.Lo real parece rehusarse a quedar preso
en la malla de pensamientos con que lo encaramos.Además,difícil
pensar un gran escenario cuando los problemas que advienen a nuestras
vidas,los interrogantes que nos circundan solicitan nuestra entera y
casi exclusiva atención.
Aferrados
como estamos a un fragmento de realidad, acabamos por confundirlo co
la REALIDAD. Nuestras estructuras de aprehensión,representación
y asimilación actúan como filtros que no facilitan las
conexiones y en concecuencia nos niegan visiones más abarcadoras.Estamos
en una aventura planetaria;el ámbito de realidad que nos vive
no es apenas el barrio o la localidad,es el planeta entero.Nos vive,aunque
a veces no lo hayamos advertido.
El
mundo capitalista está estremecido,con él el mundo a secas.Estamos
en el primer sistema de relaciones económicas y sociales enteramente
mundial:ya no es posible separar mundo y sistema.El sentido que carga
la dinámica actual,nos parece,reside en algo más que en
la plena instauración de la economia capitalista.Esto equivale
a decir que ningún bien material o inmaterial deberá escapar
de la lógica mercantil que asigna precio a todo y en que todo
deviene mercancia.Los sentimientos se calculan,las palabras se pesan,los
órganos del cuerpo humano se trafican, las relaciones interpersonales
tienen un precio asignado.Las nuevas tecnologías conllevan princípios
racionalizadores inherentes al siistema de que emergen.Lo que debiera
liberar esclaviza y expulsa de una sociedad donde es preciso recibir
dinero para vivir.La economia y la tecnologia absorben lo social,lo
niegan.Cada uno por si,cada cual para si es la consigna.La ilimitada
acumulación de capital y sus efectos atraviesan todos los aspectos
de la vida humana y no humana;tienen implicaciones estructuradoras de
las personas y destructoras del planeta.Las personas deben aceptar las
reglas del mercado,hacer de ellas células básicas de su
organismo.Nuestros anteriores acuerdos con la realidad- colmados de
desacuerdos, que duda cabe- están en situación de crisis.Lo
que los grupos humanos conservan de culturas previas,llámese
tradicionales o como se quiera,está siendo sometido a un asedio
demoledor.Es bueno que las culturas confronten entre si, es menos bueno
cuando las fuerzas son terriblemente desiguales.Resta saber si lo que
las pone a prueba trae degradación o mayor riqueza.No es de deplorar
todo lo que se extingue;pero al parecer se extingue mucho que debiera
subsistir.
El
trabajo,ya sea considerado una bendición o una maldición,organiza
la existencia cotidiana de la humanidad desde tiempos inmemoriales;comienza
a ser un bien escaso.Cunde el no trabajo y nuevas maneras de organizar
la existencia,o desorganizarla en relación a los modos y manifestaciones
compatibles con la sociedad que vivimos.Cómo existir sin un salario
? Como sobrevivir con salario minimizado y empleo que pende de un hilo
? Como acostumbrarse a la precariedad ? Difícil conservarse un
individuo entero.Palabras como individualidad y libre personalidad no
responden más a los esquemas humanos que nos propone la sociedad.Castoriadis
pensaba que ha desaparecido todo individualismo auténtico;el
individuo advino"una marioneta que cumple espasmodicamente los gestos
que le impone el campo social-histórico".El ser humano ya no
precisa ser para vivir,apenas debe tener las cualidades que de él
requiere el sistema.Y si le es vedado ese tener,deberá aceptar
una suerte de condición sub-humana.Ni ser ni tener.Transcurrir
en lo incierto.
No
es malo que nos asedien las dudas.Las certezas que tuvimos no resistieron
la erosión de la realidad. El problema se llama:cómo vivir
en incertidumbre,cómo administrarla.Dudamos de la validez de
las palabras que usamos.La propia palabra sociedad es puesta en duda.
Qué nombra ? Nombra acaso relaciones interpersonales regidas
por normas más o menos aceptadas que debieran regir la convivencia?
Dice de una cultura y un imaginario compartidos? Nos habla de aglomeraciones
humanas en exasperada fluencia,desasistidas,situadas en el lugar donde
las placas tectónicas se topan,donde lo inesperado acecha y la
voluntad sufre derrotas porque sujeta a compulsiones que empujan por
derroteros no deseados?
Será
la sociedad el espacio de las conductas imprevisibles y las irrupciones
intempestivas? La respuesta vacila:eso que está ahí es
una suerte de caldero donde se cuecen vidas desconcertadas.Sabemos que
en el ámbito sub-atómico la materia es impredescible;la
mecánica quántica nos habla sólo de probabilidades.Lo
probable y lo impredescible no pueden dejar de hablarnos también
de la sociedad. No debemos negar que siempre hubo incertidumbre;es difícil
no admitir que todo agrupamiento humano en cualquier momento de la historia
la padeció en tamaño y volumen diferentes.La fé
y la esperanza sirvieron para paliar las angustias.Hoy nos enfrentamos
con una esperanza que procura asirse desesperadamente a alguna realidad
que se escurre entre los dedos;con una fe huidiza.Algunas que fueran
tenidas por grandes verdades se han desplomado.La entraña de
esperanza que poseían ayudó a vivir proyectando los sueños
hacia el futuro.Hoy sabemos que eran sueños que la realidad histórica
no pudo sustentar.Por eso cuando miramos a la distancia y entrecerramos
los ojos,sentimos que no es posible divisar contornos.Navegantes en
un mar borrascoso,suponemos que en algún lugar hay tierra firme.Pero
no nos pregunten donde ella está.No lo sabemos.
En
un texto publicado en 1996,Wallerstein llegaba a la conclusión
que los próximos treinta a cuarenta años serán
"el momento de la desintegración del sistema histórico
capitalista".Decía:"no será un momento agradable de vivir(...),será
un período negro,de fuertes inseguridades personales,de dudas
sobre el futuro y odios perversos".Qué vendrá después
?Wallerstein tampoco lo sabe.Podemos compartir su profesía o
rechazarla,pero hay algo de que estamos persuadidos:la historia es un
horizonte abierto en que las fuerzas se entrecruzan,se combaten,se disuelven.Y
en que aparecen emergencias inesperadas,total y por entero inesperadas,
que mudan totalmente el panorama.El hoy-creemos saber- no prefigura
inexorablemente el mañana;pero sin duda cualquier mañana
tendrá algo más que vestígios del hoy.El futuro
es el tiempo de los posibles.Las tendencias de esos posibles están
entre nosotros aunque no podamos dar cabal cuenta de ellas.Y en cuanto
a Wallerstein,su pesimismo también nos dice de un estado de ánimo
que mucha gente ilustre también comparte.De paso,quiero recordar
que alguien que brilló como economista y continúa siendo
respetado como tal,muy a distancia de los actuales vendavales supo dejar
escrito lo siguiente:el éxito del capitalismo mina las instituciones
sociales que lo protegen e inevitablemente crea las condiciones de su
final.Cuando Schumpeter anotó estas palabras,no estaba situado
dentro del paisaje de nuestros das.Sin dejarnos envolver por profecia
alguna,lo cierto es que andamos por derroteros que se ignoran a si mismos,por
senderos cuyo diseño desconocemos y que en verdad nadie conoce.Entre
tanto las cabezas más lucidas advierten.El filósofo norteamericano
John Searle anota que la sociedad "solo funciona si las personas pueden
crear razones para actuar con independencia de su deseo".Pero qué
razones deberán ser inventadas para no precisar comer ni sostener
firmemente el deseo de ser persona humana en plenitud y ser reconocidos
como eso:como personas enteras que queremos ser. Lo incierto es un ingrediente
de lo imprevisible.En algunas antiguas culturas el laberinto era la
metáfora que unificaba lo imprevisible y lo probable. Nos es
permitido hablar de la actual como sociedad laberíntica? No es
ella,al igual que cualquier otro aglomerado humano que haya merecido
el nombre de sociedad,una conjunción de menguadas certezas y
copiosas incertidumbres ? Sólo que a diferencia de otras sociedades
la proporción de estas supera en mucho la escasa dosis de aquellas.La
sociedad nos sacude con sus enigmas;el enigma que resulta-por ejemplo-de
percibir que se reproduce consumiendo los productos que ella misma genera;que
planta en su vientre las simientes que alumbra en un estado de profunda,
dramática anomalia.Y ahí están como anomalia brutal
los centenares de millones de personas hambreadas,perseguidas,expulsadas
de sus hogares por las guerras,el hambre,la desocupación,los
desastres naturales,la intolerância.
Es
harto sabido que la idea de progreso elaborada en el Occidente de las
Luces acabó transfigurada en generación de riquezas de
que se sirven los menos y están vedadas a los más.La Razón
Iluminista fue liberadora en muchos aspectos,-8- pero estuvo lejos de
mejorar el mundo como lo quisieron sus ideadores.Razón repleta
de sinrazones,consintió la esclavitud y el extermínio
de los índios,amparó las guerras de conquista,no se sublevo
contra el colonialismo.La Razón iluminista acabó en ideologia
de una modernidad capitalista que se ofreció como modelo único
al resto de la humanidad.Palabras tan bien sonantes,pero desgastadas,como"progreso","desarrollo","crecimiento"
sirvieron para ocultar,disimular,oscurecer lo que hoy es imposible dejar
de ver.El progreso fue un bello mito;hoy tiene sucesores en la comunicación
mitificada.Se insiste demasiado que maravillas como la comunicación
electrónica democratizan el mundo de los hombres:todos podríamos
expresarnos en supuesta igualdad de condiciones.La comunicación
electrónica,deslumbrante en sus posibilidades,viene a sustentar
una nueva utopía.
Quien
pudiera saber si alguna vez,en los múltiples pasados,la incertidumbre
acechó el existir en el grado que hoy ocurre.Maravall dedico
un bello libro a la cultura del barroco.La literatura de ese tiempo
se valió de una extraordinária metáfora:"el gran
teatro del mundo",o el mundo como ficción de realidad,teatro
de marionetas, sombras de sombras.Gongora,Quevedo,Mateo Aleman,Baltasar
Gracian y otros escritores coincidieron en que el mundo se complace
en el engaño.Y tanto el engaño como el desengaño
son fuentes de incertidumbre.Nosotros sabemos que no es el mundo como
tal el que nos engaña,que su falsa imaginería en verdad
corresponde al sistema que lo impregna. La cultura barroca propuso la
idea de la locura del mundo,locura de una realidad humana puesta patas
arriba,de la vida como una confusa errancia,como un andar tanteando
una senda plena de sorpresas. Estas visiones se ajustan a lo que en
estos días acontece con cientos de millones de personas que si
no erran de una tierra a otra, simplemente erran en la confusión
de sus espíritus perturbados. La incertidumbre es una vieja conocida
del hombre;lo acecha en la epopeya de Gilgamesh,está en el cuerpo
retorcido de nuestra América.Los antiguos mexicanos,cuya visión
trágica de la vida es conocida,imaginaron que el castigo al hecho
de vivir no sobreviene después de la muerte,como lo quieren otras
religiones;el castigo es la vida misma,es el vivir angustiado,es la
angustia que lo acompaña.En ese mito la muerte es la liberación,el
comienzo de la vida verdadera.
La
historia del avatar de quienes nos satisfacemos en ser reconocidos como
homo sapiens-sapíens es un gigantesco andar de incertidumbre:son
pocas las culturas que no la manifiesten,o la contengan siquiera veladamente.La
mayoría absoluta de los seres humanos,si hacedores de la historia,somos
vividos por ella como una ajenidad que nos lleva y trae y no se importa
demasiado de deseos y volunta-
Inútil
extenderse sobre los tiempos conturbados del hombre:los hubo en demasía.Pero
en estos días nuestros la incertidumbre se encarniza en las personas
de un mundo planeta Tierra que posee,como jamás aconteció
en pasado alguno,lo necesario para que todos vivamos,no digo sin incertidumbres,pero
sí con ciertas certezas básicas.Hoy no las tenemos siquiera
sobre el aire que respiramos y el agua que bebemos.La dinámica
histórica en que estamos inmersos nos hiere;hiere culturas,espectativas,ilusiones,
ambiciones respetables;agrede al planeta.Se multiplican las situaciones
de vida en que los ámbitos de libre decisión parecen haberse
ausentado.En tanto seres duramente alcanzados en nuestra entraña
producimos respuestas emocionales descontroladas que acaban con ese
mínimo de inhibiciones que son indispensables para que las convivencias
sean posibles.Descargas instintuales,emocionales y afectivas desbordan
las barreras que alguna vez las contuvieron.Delírios y alucinaciones
se hacen pobladores del psiquismo.Una condición básica
de las convivencias es la previsibilidad de las conductas.Si estas no
lo son,o van en camino de dejar de serlo,nos transformamos en personajes
en tensión defensiva e intensa desconfianza;la interacción
social se resiente de temor,a veces se pudre definitivamente.Cuando
lo incierto prevalece crecen las dificultades para tomar decisiones,la
indecisión nos deja tambaleantes;hay además un cortejo
de malogros y desilusiones.De sus escondites emergen viejos rencores,frustraciones
personales y colectivas de variadas edades,odios que reptaron en letargo
y de pronto fueron avivados por circunstancias inflamables.Conflictos
actuales tienen mucho de esto.En lo personal,la carga de desventuras
y minimizaciones favorecen-digámoslo con palabras de Castoriadis-
"el ascenso de la insignificancia".Cantidad inmensa de personas siente
en estos días su insignificancia,o sea su carencia de significado
para el universo que las rodea. La dinámica sistémica
no anda en el vacío;anda sobre personas,se mete en ellas.Las
hace y las rehace;con frecuencia las deshace.Las somete a los efectos
de un proceso que instaura en plenitud y de manera exacerbada la cultura
y los valores mercantiles,la lógica de la segregación,la
expulsión de enormes agregados humanos a las zonas fronterizas
de la sociedad,a los barrios miserables,a los"conjuntos residenciales"
de cartón y latas y aguas servidas.
Las
culturas poseen en diverso grado sistemas inmunológicos.Las hay
que acogen mansamente las influencias,las hay con un núcleo duro
que reacciona produciendo fundamentalismos intransigentes y asesinos,
fanatismos ciegos,nacionalismos obtusos.La caja de Pandora ha sido abierta,los
monstruos se han soltado. El capitalismo que se globaliza más
allá de todas sus expansiones antes conocidas impacta intensamente
en los cuerpos,marca los rostros,signa las subjetividades. Envuelto
en un torrente discursivo que no tiene precedentes,con medios de difusión
de una magnitud sin igual en cualquiera de sus pasados,el capitalismo
em su versión doctrinaria actual vehicula un pensamiento que
se quiere único,una narrativa raramente edificante que propone
a los más desvalidos soportar su cruz a cambio de ninguna posterior
recompensa,terrestre o celeste.Esa es su verdad tajante.Su manera de
narrar el mundo nos impone una visión en que los más deberán
acumular paciencia,someterse al hambre,vivir con la única espectativa
cierta: que la tierra ha de tragarlos.La doctrina oracular neo-liberal
en sus múltiples expresiones/desdoblamientos masmediáticas
va más allá:de hecho nos construye una estructura de aprehensión
de una realidad reducida a múltiples fragmentos que comportan
un rompecabezas enloquecido.El mundo sensorial es inducido a elaborar
tamices perceptivo/emocionales que operan a modo de seleccionadores.
Las
aptitudes para ver y escuchar,para sentir en la piel los mensajes más
duros del entorno quedan circunscriptas;conmoverse,si,pero selectivamente.El
clima psico-cultural-emocional en que se envuelve la doctrina pone el
énfasis en el presente. La fijación en el ya inmediato,en
el ahora excluyente obstaculiza la posibilidad de una perspectiva menos
estrecha.El ayer es el polvo que el viento de la historia diseminó
en el olvido.Leemos que tecnocratas del Silicon Valley sonríen
socarrones cuando escuchan hablar del pasado,este apenas"una sucesión
de malas ideas sobre el porvenir".Años atrás escribió
Herbert Marcusse, pensando en gente como esa:" Toda su energia se concentra
en el instante,en las erupciones súbitas y destructivas".Y agregaba:"el
pasado es un peso muerto en el mundo de las relaciones libidinosas con
la mercancia".
Los
contradictores de las verdades oraculares son ridiculizados,cuando no
demonizados;la pluralidad de ideas debe reducirse a matices dentro del
campo hegemónico.Los más entusiastas propagandistas del
credo neoliberal sostienen que los tragos amargos que vive la humanidad
son el castigo por un pasado equivocado y mal vivido,empeñado
en mantenerse en un presente que se recusa a aceptarlo.Entre tanto sabemos
que centenas de millones de personas son las víctimas de economias
neo-liberalizadas en Asia,en América,en la propia Europa,en la
miserabilísima Africa.
Vivimos
en un mundo en que la novedad ya no asombra demasiado.Julio Verne, habitante
del cielo o del infierno,no lo sabemos,debe observar de boca abierta
los misiles de supuesta precisión quirúrgica.Estamos en
un mundo en que los Estados van cediendo pedazos considerables de sus
poderes y prerrogativas.Ahí están,los más de ellos,consintiendo
en someterse a los organismos supranacionales que dictan las políticas
macro-económicas,vigilan estrechamernte su cumplimiento y se
encojen de hombros frente a los funestos efectos sociales de aquellas.Políticas
económicas independientes de los organismos supranacionales(FMI
etc.)parecen impensables.Son las corporaciones multinacionales las que
deciden qué,cuando, como,donde y cuanto se ha de invertir;los
gobiernos se limitan a mendigar inversiones, a golpearse el pecho e
implorar clemencia.Las mafias son poderes que se yerguen por todo el
mundo.Dentro y fuera de los aparatos estatales,manejan economías
no legales de un valor numérico escalofriante.Los espasmos de
los mercados financieros traen super angustias y mega incertidumbres:en
ocasiones verdaderas tragedias.En los noticiarios el gran protagonista
se llama Bolsa.En la Bolsa,ese templo de todas las ansiedades,ese punto
focal de todas las miradas,se deciden suertes,destinos,vidas,fortunas
y miserias.Ese ídolo que a diario dice sus veredictos tiene su
cortejo de guardaespaldas:se llaman Moody's Investors Service,Standard
and Poor's y Fitch I.B.C.A.Son ellos los que califican los papeles y
evalúan los riesgos.Un guiño de Moody's puede provocar
pesadillas,infartos y eventualmente cumbres de felicidad altamente monetizada.El
problema básico de los gobernantes no es obtener la aprobación
de sus pueblos;para ellos un mirada aprovadora de Moody's tiene mucha
más importancia. El mundo planeta tierra está encogido:las
convulsiones que degradan monedas y volatilizan gigantescos valores
inscriptos en papeles llegan como ataques epilépticos a todas
las latitudes y abren fisuras,grietas y abismos en que se hunden quienes
en apariencia nada tienen que ver con aquellas erupciones.Seres que
ignoran de donde viene el desastre,deben soportarlo y comérselo,
si aún les queda estómago.Nadie,excepto algún Robinson,si
es posible imaginar su existencia,escapa a un sistema mundial de sacudones,rumores,
estremecimientos, símbolos, marcas de cigarros,verdades a medias
y mentiras portentosas.Sea cual fuere nuestro involucramiento en los
negocios,todos dependemos de humores terriblemente cambiantes de Bolsas,de
capitales que huyen,de capitales que regresan,de asaltos a monedas,de
maniobras especulativas,y ahora también de bombardeos quirúrgicos.
Quienes
siguen con espectación el noticiario económico tratan
de decifrar los desígnios del señor Allan Greenspan,a
quien cabe decidir(dicen que decide tomando baños de inmersión
en la bañadera de su casa)sobre los intereses que han de regir
en los Estados Unidos y sus múltiples desdoblamientos en el resto
del mundo. Los problemas económicos que padecemos ya no se fundan
con exclusividad y primordialmente en los aciertos o barbaridades de
nuestros gobernantes.No es que ellos deban ser eximidos de responsabilidades,ni
hayan abandonado ambiciones bastardas,ni prescindan de privatizar en
su favor los bienes públicos.Es que encima de ellos hay dinamismos
sistémicos que nos hieren directamente.La tan mentada globalización,con
sus desregulaciones, privatizaciones y fantásticos flujos diarios
de capital penetra en la entera carne de los que pretendemos continuar
humanos; nos agrede el cerebro,siquiera como crónicos consumidores
de aspirinas.Esos desestabilizadores de la psiquis logran triunfos:se
fijan como las estructuras de percepción y aprehensión
de la realidad a que ya hemos aludido y que ahora daremos el nombre
que corresponde a su función: estructuras de conformidad.
Conformidad
que deviene categorias de lo impensado,porque aun pensando a traves
de su lente y tamiz no sabemos que ellas están en nuestro pensamiento.Por
lo demás el campo simbólico en que se constituye la subjetividad
es un aquelarre de dramas,banalidades,grotescos y fantasmas de la ilusión.Hagamos
una pausa para fumar un Marlboro - nos proponen -y acaso podamos contemplar
la vida- nos sugieren-encima de un hermoso corcel,vistiendo ropas de
cowboys post- modernizados y en la mano una lata de Coca Cola para refrescar
el alma.
Un
sentido común que no escogemos se nos adentra y confesémoslo,es
preciso mucho coraje para desafiarlo y contrariarlo.Las categorias de
la conformidad se organizan subrepticiamente en nuestras mentes,como
es habitual con los elementos y valores de una cultura que acaba funcionando
como visión de mundo.Visión que no hemos elegido,que no
es la resultante de un pensamiento en aptitud de discernir con autonomia.Visión
de mundo,en este caso,que conlleva la banalización/mercantilización
de los valores humanos,la estupidización y trivialización
de la existência;en que el universo de las experiencias personales
es un amontonado infor-16-me de fragmentos(cuerpo de una realidad descuartizada)
en que se mezclan lo espectacular con lo dramático,el pistolerismo
de los niños en las escuelas con los gemidos de los hambrientos
y los chirridos del cantante en vias de transformase en estrella.
Ningún
sistema anterior,ni la propia anterioridad del capitalismo,contó
con los gigantescos recursos que hoy moldean la cabeza de las personas.Invadidos
como estamos por la media,no percibimos esa presencia ectoplasmática
que acaba por habitarnos y hacernos suya;que organiza la manera como
nuestras voluntades han de manifestarse,nuestro pensamiento pensar,nuestro
cuerpo emocionarse,nuestra sensibilidad vivir en alerta o aletargada.Acabamos
siendo conciencias marionetizadas guiadas por hilos de cuya existência
no tenemos sospecha;nuestros interrogantes carecen de respuestas válidas
y con frecuencia,con demasiada frecuencia,somos incapaces de formular
los verdaderos interrogantes.Parafraseando a George Steiner:hay una
virtuosidad del vacío,y siguiendo ahora textualmente a este autor,"la
mayor parte de las vidas humanas constituye una transición cenicienta
entre el espasmo doméstico y el olvido".
Eliade
anota en varios de sus trabajos que las culturas que se ha dado en llamar
primitivas,y que algunos antropólogos prefieren llamar raigales,supieron
crear ritos para escapar del terror de la historia:esa soledad existencial
que asola a los que se sienten inmersos en un flujo lineal de acaeceres
cuyo sentido escapa y por desconocido desconcierta y provoca aprensiones.La
conciencia mítica traía alivio.Acaso aun lo trae para
quienes continúan poseyéndola;claro que hay mitos actuales
que poco o nada tienen de común con aquellos que regulaban las
relaciones en -tre espíritus y hombres,entre las fuerzas del
misterio y las de la humilde realidad humana.Cuando el Eden de los comienzos
era actualizable,siquiera en la imaginación,el"tiempo devorador"(imagen
shakespeariana),encarnado por el Renacimiento en la terrible figura
de Saturno,maravillosamente pintada por Goya, era posible, decimos,recuperar
el tiempo primordial no mancillado.Ansiedades e incertidumbres obtenían
un consuelo.No importa como era la realidad verdadera;la que importaba
era la realidad vivenciada.
El
sistema que nos gobierna es un formidable productor de mitos que trascienden
fronteras,vuelan y se afincan en todas las latitudes,logran bloquear
el tiempo en un presente miope incapaz de observarse en el espejo del
futuro.Talvez sea un abuso llamar mitos a esos productos altamente degradables
y sorprendentemente efímeros que nos son ofrecidos con insistencia
abrumadora.En este mundo desencantado hasta la saciedad se supone que
amenizan las vidas y recubren la opacidad con una patina de fascinación;son
además analgésicos,hipnóticos y calmantes.Los mitos
del capitalismo globalizado,a diferencia de los antiguos,no indagan
los orígenes ni procuran la grandeza atribuída a los días
iniciales;no pretenden explicar el sentido del mundo.No son poesia épica
ni grandes relatos.Pero de alguna manera explican la matriz de que surgen
y revelan el sentido que aquella atribuye al mundo.Comulgan con una
realidad que se desploma en catarata de fragmentos;realidad indócil
a encajarse en imágenes coerentes,huidiza y si se quiere inasible.Ernst
Cassirer mostró a los mitos antiguos como constituyentes de un
saber colectivo originario que organizaba el universo y le daba sentido.Parece
dudoso que la señorita Monroe cumpla esa función,o eventualmente
el cara pálida Michael Jackson.Entre tanto ellos son confortadores,y
nos sugieren observar la realidad y pensarla según ellos la ven
y piensan.Nos brindan gratuitamente los lugares comunes verbales y los
estereotipos mentales que nos ahorran el duro esfuerzo de tomar distancia
de esa realidad y pensarla con autonomia.
Los
héroes de esos mitos o seudomitos contemporáneos se revelan
en el vértigo. La vida,los bosques,el amor,la amistad y otras
lindezas por el estilo no son para el disfrute demorado,son video-clips.La
sucesión vertiginosa de imágenes no solo impiden fijar
la atención,sino que hacen de ello un hábito:el hábito
de la mirada superficial que aprende a satisfacerse con un deslumbre
de sensaciones.Personajes de un universo remoto para los más
de los terráqueos,esos personajes producen las desmesuras y excitaciones
de que nos habremos de privar.Pero no despreciemos su substancia: "La
nueva importancia de las industrias culturales-escribió Balandier-substituye
las formas tradicionales de control social por nuevos mecanismos de
gobierno".Las tales industrias,lejos de aparecer como ostensibles coacciones
exteriores,como imposición de códigos y dogmas oficialmente
aprobados,enen el sujeto con la alegre colaboración de este.Su
eficácia es enorme porque actúan sobre el psiquismo y
los equipamientos del pensar,y acaban por definir los territorios de
la verdad y los objetos del conocimiento;crean significados,los autorizan,los
administran pedagogicamente.Los paladines del fuego y la metralla,los
excitantes cuerpos femeninos y la increible piel de Rambo,inmune a las
balas de cualquier calibre,admitámoslo,para demasiados terráqueos
son las pócimas que amenizan el hastío,colorean el gris
de la rutina,ornamentan con flashes coloridos la implacable monotonia
de los días.Admitamos que en muchos casos relevan de la dura
tarea de cavilar sobre la vida y sus anexos poco confortadores,a cambio
de proponernos volátiles sensaciones.
Los
mito-mediáticos no tienen vocación de larga vida,a excepción
de algunos quese transforman en deidades de una religión con
sus catecúmenos,sus altares,sus ritos consagrados y sus espacios
de encuentro.Ya sabemos que los clubes de admiradores son el lugar de
los nuevos ídolos.Y estos deben poseer propiedades tales como
promover los suspiros de multitudes.Recuérdese que en ocasión
de su inmersión en las aguas un joven actor logro provocar tamaña
cantidad de suspiros,que si llegaran al cielo no quedaria espacio para
el vuelo de los ángeles y el errar de los cometas.
Pero
volvamos a lo fundamental.Toda visión de la realidad tiene su
fundamento en una experiencia de vida en un ámbito donde se toman
por válidos ciertos valores y por necesarias ciertas prácticas.La"naturaleza
estructurada de la experiencia corporal" habrá de traducirse
en estructuras conceptuales que se configuran en modos de aprehender
la realidad y organizarla dándole algún sentido. Estructurar
es organizar seleccionando de una manera no conciente,agrupando,vinculando,incluyendo
y excluyendo;es crear un sistema de reciprocidades e interinfluencias.Y
en la medida que toda estructuración conlleva una percepción
selectiva,del resultado se siguen juicios y valores,objetos de interés
y de atención,o sea una manera de estar y hacer en el mundo.Las
categorias de la conformidad y de lo impensado se han constituído;pero
igualmente,por exclusión,las del desagrado y del no pensar sobre
objetos de la realidad que merecerían serlo pero que no logramos
constituir como tales.Las categorias valorativas nos indican lo que
desde el punto de vista de ellas es lo bueno y lo malo,nos dicen de
lo cierto y lo equivocado,de lo que importa y lo que no merece que nos
importemos.Por lo demás las categorías impensadas,conductoras
básicas de nuetro razonar,circunscriben un campo del saber y
nos llevan a circular por el de una determinada manera.Nuevamemte:incluyen
y excluyen.Alguna vez dijo Enrique Pichon Rivière:el sujeto no
es en si mismo autonomo;es un sistema"que hace sistema con el mundo".Pero
el mundo no es una abstracción,es siempre una realidad muy concreta
de relaciones,tensiones.emociones predominantes y psicologias que prevalecen.El
cuerpo del hombre es habitante de un tiempo y un espacio concretos.En
los interrogantes que se formula,o que es capaz de formularse,percibimos
el sentido más hondo de un vivir.De uno que puede ser vivir en
la superfície,en la crosta,en el fenómeno,o adentrarse
en honduras,en planos íntimos.En este tiempo de incertidumbre
y mercantilización agresiva, "ingresar en otro tejido temporal"(Bachelard)puede
ser un privilegio o un delírio.Fue Diderot quien dijo que vivimos
simultáneamente en las tres dimensiones temporales básicas:pasado(o
pasados múltiples),presente fugaz y un futuro que se supone nos
representamos de alguna manera.Vivir solo en la inmediatez es apenas
durar, expuestos a todas las inclemencias.Cuando el pensar queda sometido
a las prácticas automatizadas y recurrentes,al comentario estereotipado
de las acciones utilitárias cotidianas,la reflexión no
levanta vuelo,queda apresada en la espesa malla de lo banal:los objetos
del pensamiento se suceden en un eterno retorno.Y el pensar que siempre
retorna a lo mismo,o algo más de lo mismo, no constituye los
circuitos de la atención,de la curiosidad,de la indagación.Es
el letargo intelectual."Los hombres-supo decir Adorno-pierden las cualidades
que no precisan".Las pierden o no tienen ocasión de desarrollarlas.Y
ello ocurre cuando el mundillo en que están aprisionados selecciona
y privilegia solo aquellos atributos que le conviene para subsistir.Steiner-citado
una vez más-decía:"Ahora podemos concebir una utopia tecnocrática,higiénica,funcionando
en un vacio de posibilidades humanas".Hegel escribió en algún
lugar:"la verdad no es como el producto en el cual no se encuen tran
vestígios del instrumento".La tosquedad del instrumento dejará
vestígios,dejará su impronta de tosquedad.
En
el tiempo de la incertidumbre no está muerta la esperanza.Ella
no está inscripta en ningún horizonte,pero ella es posible.Dijimos
que la historia no responde a ningún principio teleológico;lo
que debe venir no puede ser algo diferente a uma construcción
de la actividad humana.La historia es un terreno abierto a lo que los
hombres seamos capaces de realizar.No existe la fatalidad,pero somos
capaces de dejarla acontecer,ya sea con nuestro hacer equivocado o con
nuestro no hacer Si la humanidad(ya no solo un pueblo o una clase o
una cultura)llega a la conciencia de lo que puede sobrevenirle si las
actuales tendencias se ahondan comenzarán a aparecer los manotazos
de salvación.Si surgen,surgirán como reacciones vitales
sin planeamiento previo.Creo que de poco vale señalar formas
y caminos .Si los hay los hombres saldremos de nuestro aturdimiento
y sabremos inventarlos;serán obra colectiva.La alternativa se
me hace extremadamente tenebros.En el mundo de la incertidumbre me parece
que esta debe ser una poderosa certeza.