EL
SIGNIFICADO DEL CORREDOR DE LAS IDEAS
En
Abril de 1998, en la ciudad de Maldonado (Punta del Este), se realizó
el encuentro constitutivo del Corredor de las Ideas. A éste asistieron
profesores e investigadores, así como alumnos que trabajan o
estudian en lugares que se ubican dentro de la franja que va entre la
costa central de Chile y la costa sur del Brasil. Concurrieron personas
de unas 15 universidades así como de otras instituciones. Se
realizó una serie de debates, tanto dedicados propiamente a lo
académico cuanto a la organización de la red.
En
dicha oportunidad se nombró un primer equipo coordinador compuesto
por cuatro personas: Mauricio Langón (Universidad de la República),
Antonio Sidekum (UNISINOS), Hugo Biagini (Universidad de La Plata) y
Eduardo Devés Valdés (Universidad de Santiago), a los
cuales se sumarán los representantes de los otros países
en juego. Se visitó al maestro Arturo Ardao, quien apoyó
la iniciativa, entregándosele una distinción en reconocimiento
a la trayectoria y envergadura de su trabajo sobre pensamiento uruguayo
y latinoamericano. El encuentro contó con la solidaridad de la
Federación Internacional de Estudios sobre América latina
y el Caribe (SOLAR) y de la Asociación chileno-argentina de estudios
históricos e integración cultural
Considerando
los avances en la integración en múltiples niveles que
se están produciendo en el Cono Sur; considerando las iniciativas
provenientes de los gobiernos, así como de grupos organizados
de la sociedad civil; considerando el rol que están jugando las
instituciones dedicadas a la investigación y la docencia en este
proceso de integración; considerando, por último, los
múltiples contactos ya existentes de agrupaciones de intelectuales,
académicos y sociedades científicas, hemos decidido poner
en marcha el Corredor de las Ideas.
El
Corredor de las Ideas es una instancia de reunión de humanistas
y cientistas sociales, estudiosos del pensamiento y la cultura latinoamericanos,
procedentes de la franja antes mencionada, que tiene como objetivo principal
pensar la integración del Cono Sur así como contribuir
a ésta desde su perspectiva epistémica y desde su instalación
institucional. Esta contribución se articula sobre la base de
tres principios: democracia, identidad y derechos humanos..
Tiene
también como objetivos específicos:
-
Fomentar los estudios sobre pensamiento y cultura
latinoamericanos;
-
Fomentar la creación de redes intelectuales , que articulen instancias
universitarias entre si o de éstas con otras, tanto gubernamentales
como de la sociedad civil;
-
Fomentar los estudios sobre pensamiento y cultura latinoamericanos;
-
Fomentar la creación de grupos de trabajo e investigación,
con personas procedentes de diversas ciudades de la franja-corredor;
-
Fomentar la creación de fuentes de financiamiento a la investigación
para grupos internacionales y sobre temas relativos al Cono Sur y a
su integración;
-
Fomentar la coordinación y difusión de actividades relativas
a la integración cultural.
- Fomentar la homologación de estudios, títulos, grados
así como de nomenclaturas referidas al ámbito de la enseñanza
y la investigación;
-
Fomentar la creación de instituciones dedicadas específicamente
a investigar la realidad del Cono Sur como espacio integrado;
-
Fomentar la creación de grados académicos (postítulos,
maestrías y doctorados) en Estudios del Cono Sur y de sus procesos
de integración.
Será
también labor preferente del Corredor la reflexión y la
elaboración de propuestas sobre el problema de la integración,
especialmente desde el punto de vista cultural y de las ideas. En esta
labor una cuestión destacada es la recuperación de las
tradiciones y experiencias de integración que se han pensado
y realizado en nuestro continente, en vistas a replantearlas de modo
coherente con los procesos de modernización y globalización.
La mecánica de trabajo consistirá en la realización
de encuentros periódicos, contactos permanentes entre los miembros
a través de medios electrónicos u otros, auspicio y apoyo
de eventos o reuniones organizados por otras instituciones.
En
el Corredor de las Ideas podrán participar personas de cualquier
lugar del mundo que estén interesadas en estos asuntos, aunque
las reuniones se celebrarán sólo en la franja.
Manifiesto
de São Leopoldo, mayo 1999.
El
Corredor de las Ideas -con su base operativa en la franja central de
Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay e el sur del Brasil- se propone
dos metas principales: 1º) alentar los estudios sobre pensamiento y
cultura latinoamericana, 2º) crear redes y grupos de trabajo para debatir
nuestra propia integración desde tres principios insoslayables:
democracia, identidad y derechos humanos.
Cuestionamos
el presente Estado de Malestar y la reimplantada concepción sobre
la rapacidad ingénita del hombre, así como la recolonización
del orbe mediante deudas astronómicas, avasallamiento de legítimas
expresiones regionales, manipulación informativa y domesticación
de intelectuales -que asocian indisolublemente la racionalidad con el
espíritu capitalista.
Nos
pronunciamos por una integración que trascienda la unificación
aduanera, el realismo político y el irrestricto alineamiento
con los poderes mundiales; que asimile la estrategia de los países
que han podido avanzar en la globalización por haber preservado
sus valores más importantes, sus recursos naturales y su mercado
interno; que adopte un perfil humanista, con justicia social y democracias
participativas, hostiles a la corrupción y a los condicionamientos;
que actualice un programa como el de la patria latinoamericana, con
sus desvelos generacionales y su fuerte respaldo histórico.
Como
fórmula positiva para la integración, propiciamos el innovador
concepto de identidad, como unidad en la diversidad, que intenta superar
nociones autoritarias o discriminantes -las del ser o el carácter
nacional- para convertirse en un magno ideal civilizatorio por su alto
grado de univerzalización. La identidad, como proceso de afirmación
individual y colectiva, se aúna con la utopía, en tanto
ambas aspiran a modificar un ordenamiento maniqueo, compuesto por una
casta privilegiada y una creciente masa de sumergidos.
Desde
una perspectiva utópica enraizada puede refutarse las versiones
deterministas que le asignan una fuerza magnética a las oscilaciones
bursátiles, a la concentración financiera, a la desregulación
y a las privatizaciones, a los ajustes al grueso de la población,
al furor consumista o al triunfalismo nordatlántico que, bajo
la crisis de ideologías y paradigmas, exhuma el discurso lapidario
sobre los pueblos meridionales y clausura la historia como si se hubiera
alcanzado el cese de los antagonismos y el reino celestial.
Entre
los proyectos, plasmaciones y fuentes que nos toca recuperar a los iberoamericanos
para la urdimbre de nuevas utopías, se encuentran nuestros mejores
legados originales: desde el bolivarismo al modernismo martiano, desde
el nacionalismo continental al movimiento reformista, desde la ensayística
a la literatura ficcional, desde los planteos liberacionistas a la filosofía
intercultural. Una ardua tarea de revaloración que involucra
no sólo a los letrados sino también a los bloques y partidos
populares, a las organizaciones civiles autogestionarias; en definitiva,
a quienes se rehusan a percibir como fenómenos cósmicos
la dominación, la miseria, la desigualdad y los padecimientos
planetarios. La historia de nuestras ideas emerge aquí como herramienta
clave para activar la memoria, la conciencia y los emprendimientos sociales.
En
resumidas cuentas, nos convoca el anhelo de incidir en todos los espacios
disponibles y, fundamentalmente, en nuestro propio ámbito laboral,
el universitario, para que éste asuma su gravitante función
en el Mercosur del Conocimiento, oriente a sociedades tan dispares e
inermes como las nuestras, hasta transformarse en un baluarte para el
desarrollo alternativo frente al pensamiento único y la modernización
conservadora.
Declaración
de San Leopoldo, Brasil Mayo 1999