II CORREDOR DE IDÉIAS - II CORREDOR DE LAS IDEAS

INTEGRAÇÃO E GLOBALIZAÇÃO

 

 

IRRUPCIÓN DE MIGUEL DE UNAMUNO EN LA ERA TECNOLÓGICA

Carlos Pérez Zavala

 

Llama la atención la fuerza con que la personalidad de Miguel de Unamuno, nacido en Bilbao en 1864 y muerto en Salamanca en 1936 ha vuelto al centro de las miradas no sólo en el mundo hispano e hispanoamericano sino en todo el mundo. Es notable también el hecho de que sus obras se ven en manos de profesionales, de profesores, de juristas y sobre todo que son los jóvenes los que ayudan a los mayores a desempolvar las obras del ex-Rector de Salamanca. En este trabajo sostenemos a) que en esta época de exacerbada planificación y sofisticada tecnología, de una globalización que choca con grupos e individuos, recobra vigencia el hombre de carne y hueso, el hombre fin en lugar del hombre medio ; b) es pertinente reabrir el tema unamuniano de europeización de España y de españolización de Europa c) se reactivan su concepto de modernidad, sus intuiciones acerca de la tierra paisaje, pero también la tierra seno productor de elementos para la vida humana, sus opiniones acerca de la técnica, de la situación industrial de España, de la España soñada. d) nuestras ideas al respecto, los reparos y rectificaciones corren con la ventaja que nos dan las experiencias posteriores a sus escritos.

a) Frente a Hegel, a quien conocía bien, lo mismo que su colega Kierkegaard, Unamuno dice que la realidad es irracional, "que la razón construye sobre irracionalidades" (1993 : 11). La razón - agrega- es un producto social, "debe su origen acaso al lenguaje" (30) "El pensamiento es lenguaje interior y el lenguaje interior brota del exterior" (31) "Hay un mundo, el mundo sensible, que es hijo del hambre y otro mundo, el ideal, que es hijo del amor" (31) "Ese sentido social, hijo del amor, padre del lenguaje y de la razón y del mundo ideal..es lo que llamamos...imaginación. De la fantasía brota la razón" (33). En otro lugar llama a la inteligencia la "espuma" de la vida. La filosofía, como la poesía es obra de integración, o nada es. El que dirige la sociedad e ignora que los hombres son fines, no merece dirigirlos. "Jamás me entregaré de buen grado..a conductor alguno..que no esté penetrado de que, al conducir un pueblo conduce hombres, hombres de carne y hueso, hombres que nacen, sufren, y aunque no quieren morir, mueren ; hombres que son fines en sí mismos, no sólo medios; hombres que han de ser lo que son y no otros; hombres, en fin, que buscan eso que llamamos la felicidad" (21).

Lo mismo que en el pensamiento latinoamericano actual, hay un para qué de la filosofía. "La filosofía es un producto humano...y cada filósofo es un hombre de carne y hueso que se dirige a otros hombres de carne y hueso" (33-34) "En el punto de partida ...de toda filosofía, hay un para qué" (34). Pero hay más : " el amor no es en el fondo ni idea ni volición : es más bien, deseo, sentimiento ; es algo carnal hasta en el espíritu. Gracias al amor sentimos todo lo que de carne tiene el espíritu", y agrega :" En el amor y por él buscamos perpetuarnos, y sólo nos perpetuamos sobre la tierra a condición de morir , de entregar a otro nuestra vida". "Vivir es darse, perpetuarse y perpetuarse y darse es morir" (132) Con respecto a la inmortalidad, dice en otro lugar, que el deseo de inmortalidad nace del amor a la vida. Amamos tanto la vida que anhelamos no morirnos nunca. El hombre de las apariencias que pasan se desgasta, y con ella pasa ; pero el hombre de la realidad queda y crece. "Nuestro dolor nos da congoja, y la congoja, al estallar la plenitud de sí misma, nos parece consuelo... Este dolor da esperanzas, que es lo bello de la vida, la suprema belleza, o sea, el supremo consuelo. Y la suprema belleza es la de la tragedia. Acongojados al sentir que todo pasa, que pasamos nosotros, que pasa lo nuestro, que pasa cuanto nos rodea, la congoja misma nos revela el consuelo de lo que no pasa, de lo eterno, de lo hermoso." (196)

El tema de la relación España- Europa en Unamuno, lo mismo que en los más típicos

representantes de la Generación del noventa y ocho, es una de las preocupaciones constantes. La claridad de las ideas no adviene de repente, será el resultado de una búsqueda. En un comienzo el pensador vasco, que domina idiomas clásicos y modernos, que ha leído las grandes obras del pensamiento universal, que ve el atraso de España en muchos ámbitos, la falta del hábito de la lectura del pueblo, el amor a las tertulias de los madrileños, considera urgente la europeización de España. El símbolo es la recuperación de la salud por parte de Alonso Quijano, el Bueno, la muerte del loco don Quijote de la Mancha. Pero aún en esta época de primacía de la cordura, lo español está firme en su conciencia, muy firme, muy abajo, muy cubierto. Pero en 1905, cuando escribe Vida de Don Quijote y Sancho, ya ha recuperado Unamuno el sentido justo de la relación entre su país y Europa. El Quijote de la Mancha, el loco aventurero, el luchador de lo imposible, el español, vive. Habrá que europeizarse, sí, pero Europa habrá de españolizarse. En 1906 escribía el gran vasco : "Tengo la profunda convicción de que la verdadera y honda europeización de España, es decir nuestra digestión de aquella parte del espíritu europeo que puede hacerse espíritu nuestro...no empezará hasta que no tratemos de imponernos en el orden espiritual de Europa, de hacerle tragar lo nuestro, a cambio de lo suyo, hasta que no tratemos de españolizar a Europa" (L.E. 245). El topos será Europa, la utopía, España. No quedarse dentro del caparazón del casticismo histórico, ocasional, no amurallar la tumba del Cid, ni entregarse rendidos a Europa, sino crear una forma de vida fiel al "casticismo íntimo", fiel a España y a la humanidad universal. Don Quijote, el "gran soñador de la vida y gran vividor de la sobrevida" fue derrotado. La mística pasó y el incipiente humanismo español tuvo que ceder ante un realismo de hechos desnudos y de desnudos conceptos. España arrastró el viejo casticismo, cansada e inoperante, hasta que la "casta", bajo forma de "pueblo" comenzó a dar señales de vida" (Lain Entralgo 1948 : 119).

En el Quijote está no una forma histórica, condicionada, del espíritu español (s. XVII) , sino su eterna y universal humanidad. Unamuno entrevé una misión : "desvelar , comenta Lain Entralgo, el arcano potencial quijotismo de los españoles, predicar la religión del quijotismo e inquietar a sus compatriotas y a los hombres todos para que, luego de haberse conmovido con la predicación, den actualidad histórica y visible al hombre posible y necesario, al arquetipo del hombre nuevo, al hombre quijotizado". (1948 : 218).

La sabiduría del hombre nuevo estará hecha de fe e inmortalidad, no de razón y vida. Es la filosofía de "no morir" , la de creer, la de crear la verdad (Ib. 221) Esa filosofía no se aprende en Cátedras, es la expresión de la lucha en que consiste la vida misma, la lucha entre lo que el mundo es, de acuerdo a la razón y a la ciencia, y lo que queremos que sea, de acuerdo a la fe. Sabiendo querer así, creará un nuevo realismo, activo, operativo, "el realismo que saca de las acciones las facciones, que procede de dentro afuera, centrífugo, volitivo, el que convierte los molinos en gigantes" (Ib) España habrá de ser moderna a su manera, actualizarse permanentemente sin perder los ideales que brotan de la intrahistoria.

 

 

 

 

En vez de renunciar al mundo para dominarlo, como hicieron algunas órdenes religiosas, Unamuno dice que habría que dominar al mundo para renunciar a él. "No buscar la pobreza y la sumisión, sino buscar la riqueza para emplearla en acrecentar la conciencia humana" (1993 : 275)

¿Cuál es el sentimiento del joven Unamuno cuando atraviesa los campos de Castilla ?

"Es un paisaje monoteístico este campo infinito en que, sin perderse, se achica el hombre y en que se siente en medio de la sequía de los campos sequedades del alma" (L.E. 1948 : 20). No se trata sencillamente de un sentimiento surgido en el hombre al contacto de la naturaleza. "Trátase de un sentimiento personal e histórico proyectado desde el espíritu sobre la tierra circunstante . La historia, una personal visión de la historia y de la vida de España, se interpone entre el ojo y la superficie del paisaje" Su visión se ve tamizada por la presencia de las figuras que engrandecieron a su país. Por este suelo peregrinaron el Cid y San Juan de la Cruz. (21).

En todos los hombres del 98 se registra cierto desdén por las formas de vida "civilizadas" y "modernas", basadas en la mecanización técnica de la existencia humana. "Todos prefieren el paisaje a la fábrica". Del llamado espíritu moderno reclaman, en cambio, el principio de la libre discusión y la presencia de una convivencia política basada en esa libre discusión, en la sinceridad, en el decoro del vivir y en un respeto frente a la vida del prójimo. Critican a los españoles que diciéndose liberales no cumplen españolamente los principios señalados. Afirman, en especial Unamuno, la estructura "moderna" de la vida española, dentro de la peculiaridad de la historia de España. Critica a los políticos de entonces por su cobardía, falta de responsabilidad personal ("lo delegamos todo"), mendacidad (""Nuestro Parlamento, esa catedral de la mentira"), dogmatismo, intransigencia, frío intelectualismo. Critica Unamuno la incultura de los españoles y su falta de interés por el saber. La inmensa mayoría de los españoles creen por autoridad que la tierra gira alrededor del sol, desconociendo los principios científicos sobre los cuales se asienta dicha ley. "Nuestro pueblo no quiere leer, sino que le lean o reciten, y por eso cobra aquí reputación y fama antes el orador que el escritor" (97) Escribe Unamuno en 1902 : " La inmensa mayoría de los españoles, aún de los que podríamos llamar cultos...maldito si creen en la eficacia del maestro de escuela..les carga la ciencia y están convencidos de que los brutos e ignorantes son más felices que los intelectuales y cultos ; fáltales fe en la cultura ; un positivismo brutal y práctico...infesta a nuestras clases dirigentes ; en los casinos, en que están siempre ocupadas las mesas de tresillo, no se ve entrar a nadie en los salones de lectura. Advierte Unamuno que la sociedad española "está agobiada por la ramplonería", por la "falta de intimidad", la "soberbia colectiva", el "miedo al fracaso", la "sobra de codicia unida a la falta de ambición". A pesar de este diagnóstico, Unamuno alienta esperanzas : "Toda España está progresando, y está progresando muchísimo, digan los que quieran los agoreros de desdichas" (98) Advierte la importancia del desarrollo industrial : "No el cambio de las ideas, el de organización social, sino éste traerá aquel. Las fábricas de altos hornos en mi país, y las del remolacha en el de usted, harán mucho más que lo que pudiese hacer un ejército de ideólogos como usted y yo" ( Carta a Ganivet, 1898).

Plantea con claridad la relación entre el progreso y el medio ambiente, entre la industrialización y el paisaje o el amor a la tierra : "Borrada la funesta propiedad capitalista actual, convertida la agricultura en vasta explotación industrial, en libre aprovechamiento, aliviado el labrador por la máquina que le permite mirar más al cielo que une que a la tierra que separa, ¿qué se hará del apego al terruño ? Convertido en amor de artista a su obra, servirá de materia a su ideal cosmopolita, será la base sentimental e histórica sentimental e histórica de un sentimiento conceptual y filosófico, si cabe así decirlo ; el hombre amará la tierra que ha hecho, y este amor servirá de núcleo a la fraternidad universal. Entonces se verá patente e intuitivamente que la tierra ha sido humanizada por el hombre, entonces se vivificará el sentimiento patriota por la fusión de sus dos factores : el que arranca del primitivo comunismo de tribu, y el que tiende al final comunismo universal"(L.E. 242)

Hemos tratado de reflejar lo más fielmente posible el pensamiento unamuniano, abusando quizá de las citas, aunque no siempre estuviéramos de acuerdo con sus expresiones. Su individualismo se explica como reacción al universalismo hegeliano, convertido entonces en mito universal, su antirracionalismo se entiende frente al panintelectualismo de la época. Aunque a veces se niega a reconocerlo sencillamente, hay profundos cambios de postura en las diferentes etapas de su vida, lo cual es coherente.

Pero lo que nos interesa es otro aspecto que puede formularse en una pregunta : ¿ Puede considerarse a Unamuno forjador o precursor de la España moderna ?

El considera que su misión es despertar, inquietar a los españoles. España dormía una siesta de siglos. La Generación del 98 se sentía emparentada con el siglo de oro español, tenía añoranzas de la España viva, de la España de la Biblia políglota del Cardenal Cisneros, del humor y la libertad representados por Cervantes , de Fray Luis de León, diez años privado de su cátedra por la incipiente Inquisición, Inquisición que habría de ahogar el humanismo erasmiano que despuntaba en España. En estos últimos siglos España no dio grandes filósofos, ni grandes científicos, y tampoco ofreció místicos o grandes letrados, como supo hacerlo.

Unamuno rechaza la pereza, la ignorancia, el analfabetismo, la sacralización de la pobreza. Defiende el progreso, la industria, pero preservando el valor del terruño, el paisaje, el rostro del labriego, el lenguaje del pueblo. Su concepto de modernidad no es el culto de la técnica sino el respeto al hombre y sus derechos.

Podríamos, pues, pergeñar una respuesta en dos tiempos. En el primero diríamos que sí, que Unamuno, al retomar la vieja tradición española de amor a lo más hondo, a lo humano acuñado por lo divino, al superar el escolasticismo racionalista y el espíritu inquisitorial , despejó el campo para que España retornara al pensar profundo, a que sus filósofos llegaran a las fibras del espíritu de todo hombre, a que sus científicos dijeran su palabra, a que España dejara de mirarse las heridas y pensara el futuro, a que el "convencer" suplantara al "vencer", a que la juventud retomara la vía del estudio, a que el amor a la tierra se convirtiera en trabajo con la tierra, a que fueran desapareciendo los políticos de viejo cuño.

En el segundo tiempo, diríamos que Unamuno tendría mucho que admirar de esta España que despertó de la siesta, que tiene industria, que tiene una fuerte economía, que tiene pensadores que ya empiezan a hacerse sentir en el mundo, labradores que pueden mirar el cielo. Pero también tendría motivos para recomendar a sus compatriotas que no perdieran el espíritu de Don Quijote, el aventurero, que no lo sustituyeran, en esta sociedad globalizada, por don Alonso, el cuerdo.

Referencias

Miguel de Unamuno :

Libros

1993 Del sentimiento trágico de la vida. Planeta. Barcelona

Artículos

1912 "El porvenir de España" , 4 cartas entre Unamuno y Ganivet, Renacimiento. Madrid. En red : Página creada por J.L. Gómez Martínez

1910 "Mi religión y otros ensayos" . Salamanca. En red : Página creada por J.L. Gómez Martínez.

Otros autores :

Lain Entralgo, P. 1948 La Generación del noventa y ocho. Espasa- Calpe Argentina. Buenos Aires. ( hay nuevas ediciones).

Bataillon, Marcel 1996 Erasmo y España. F.C.E. México-Bs.As.

Obras consultadas

de Unamuno :

1970 La tía Tula. Salvat. Estella (Navarra)

1976 Cómo se hace una novela. Aianza.Madrid

1981 Niebla Espasa-Calpe. México

1988 Vida de Don Quijote y Sancho. Cátedra. Madrid.

1993 Del sentimiento trágico de la vida. Planeta. Barcelona

f. Amor y pedagogía. Espasa- Calpe Argentina

Otros autores :

Kierkegaard, S. 1991 Temor y temblor. Losada. Buenos Aires

1994 Diario de un seductor. Crónica. Bogotá

 

 

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